“Bernarda no está muerta”: UN MUNDO DE MUJERES CONTADO DESDE LA MIRADA DE LA DIVERSIDAD

 

Bernarda ha tenido toda la variedad de puestas en escena imaginadas pero “Bernarda no está muerta” abre el juego planteando una lectura LGBT muy interesante y arriesgada.

Al entrar a la sala, el espectador encuentra a Adela instalada en escena interpretada por Alberto Leonelli y musicalizada por la canción “A nadie” de Liliana Felipe, que crea un clima muy sugerente donde las criaturas delineadas por Lorca velan a su padre.

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Comenzada la obra el espectador ingresa al mundo de Bernarda y sus hijas, aunque la puesta es protagonizada sólo por el contrapunto de Adela y Martirio. Es un hallazgo de esta versión de Silvia Oleksikiw dirigida por Mariano Ríos que en todo momento los otros personajes estén presentes. Otro logro de la puesta es contar esta historia desde una perspectiva de la diversidad sexual donde los actores abordan roles femeninos pero sin abandonar el género masculino y acercándose a los códigos de un hombre atraído por otro hombre. El pueblo y las habladurías, el deber ser y el deseo, la opresión y la auto represión están siempre presentes en el clima de “Bernarda no está muerta”.

Pepe, el romano es el deseo que viene a jaquear los ocho años de prohibición de salir de la casa que Bernarda les impone a sus cinco hijas para cuidar su virginidad. Es muy sugerente como está planteado que el verdadero deseo de Pepe está alojado en otro hombre (Adela) aunque la destinataria socialmente aceptada de su amor sea Angustia, la hija rica de Bernarda.

La puesta resignifica constantemente este clásico, lo trae a la realidad actual, permitiendo jugar con situaciones impensadas para estos personajes, como la lograda escena donde los personajes miran televisión con tanda publicitaria incluida (de los años 80/90) acompañada por la canción “Amor de hombre” del grupo Mocedades.

El diseño de vestuario y del espacio realizado por la Compañía Loco Afán es austero, pero muy cuidado. Solo dos bastones que hacen presente la figura ausente de Bernarda, un espejo quemultiplica las presencias y una silla bastan para que el Universo de Lorca cobre vida.

Las buenas actuaciones de Alberto Leonelli y Alberto Schuster y el desenfadado deseo de búsqueda de una nueva forma de lectura de un clásico hacen que ir a ver “Bernarda no está muerta” sea una muy interesante experiencia teatral.

“BERNANDA NO ESTA MUERTA” VA LOS VIERNES A LAS 21:00 HS EN EL ESPACIO TOLE TOLE, PASTEUR 683 (CABA)


Por: Adrean Tirinato   – Crítico de espectáculos

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