Conflicto entre la empresa de transporte Uber y los taxistas de la Ciudad

La jueza porteña Claudia Alvaro ordenó la clausura y bloqueo preventivo de la aplicación para alquiler de autos con chofer Uber, su sitio web argentino y plataformas digitales vinculadas dentro de la Ciudad. Después de que el 15 de este mes los taxistas de la ciudad realizaron más de 25 cortes en calles de esa ciudad pidiendo exclusión de la plataforma cuestionando el lanzamiento del sistema por la amenaza que significa para sus puestos de trabajo, Alvaro, titular del juzgado N° 16 en lo Penal, Contravencional y de Faltas de la Ciudad de Buenos Aires, resolvió ordenar la clausura/bloqueo preventivo en los términos del art. 29 de la ley 12, de la página web https://drive.www.uber.com/argentina y las plataformas digitales, aplicaciones y todo otro recurso tecnológico que permita contratar y/o hacer uso de los servicios de transporte de pasajeros que ofrece la empresa UBER TECHNOLOGIES INC, UBER ARGENTINA SRL o UBER B.V.  “Los usuarios de la firma UBER se encuentran desprotegidos por cuanto estarían contratando con un servicio de transporte de pasajeros que no se encuentra habilitado, cuyo conductor no posee licencia de conductor profesional y que no cuenta con un seguro acorde a la actividad”, afirmó la jueza.

La Fiscalía de la Ciudad realiza dos allanamientos a las oficinas de la empresa Uber en una investigación de oficio, por “usar indebidamente el espacio público con fines lucrativos”, una conducta “sancionada por el artículo 83 del Código Contravencional de la Ciudad”, informaron fuentes judiciales. Según indicaron, los domicilios allanados corresponden a la sede de la firma Uber y de directivos locales de esa empresa, y el fin de los operativos es el de “secuestrar toda la documentación relacionada con la firma Uber, que permita comprobar la prestación no autorizada del servicio e individualizar a sus autores”.

La investigación la lleva adelante la Unidad de Investigaciones Complejas a cargo del Fiscal de Cámara de la Unidad Oeste, Martín Lapadú, y el Fiscal Roberto Néstor Maragliano, quienes iniciaron de oficio la investigación al ser advertidos del desarrollo de las actividades de Uber sin la debida autorización. “El caso se inició de oficio para investigar si la empresa Uber se encuentra infringiendo las leyes que regula la actividad lucrativa de transporte de pasajeros en el espacio público y para penalizarlos en consecuencia”, señaló Lapadú, y agregó que “conjuntamente se investiga a Uber por posible evasión impositiva”.

En abril de 2016, Uber desembarca en la Argentina. La aplicación móvil para contratar autos con chofer desembarcó en las redes sociales y comenzó la búsqueda de choferes para operar en la ciudad de Buenos Aires. Incluso antes de que empiece a ofrecer sus servicios, la empresa ya recibió las críticas y la oposición del sindicato de taxistas. De acuerdo al servicio que presta los choferes de Uber no necesitan contar con un auto habilitado para brindar un servicio muy parecido al de un taxi o un remís.

Uber es una aplicación que identifica el lugar donde se encuentra el usuario y, en todo momento, ofrece el transporte de los autos abonados al servicio que se encuentran más cerca del cliente. Incluso antes de llamar al vehículo, el usuario puede conocer qué auto lo buscará, el nombre del chofer, la calificación de otros usuarios sobre el comportamiento del conductor y el costo del viaje que realizará.

El negocio consiste en lo siguiente: el chofer cobra por el viaje, pero le cede un porcentaje a Uber. No se utiliza efectivo: todas las transacciones son electrónicas. De hecho, el pago que realiza el pasajero no va directo al chofer. Primero cobra Uber, quien a fin de mes liquida el porcentaje de ganancia del conductor. Otro detalle es que está prohibido que los choferes pidan propina. Se espera que Uber contrate en Buenos Aires a propietarios de vehículos más modernos y confortables que la media del parque de taxis. Se habla de modelos de “alta gama”, una categoría que en Argentina cada uno define de acuerdo a su conveniencia.

Según la Ley 3622 del Código de Tránsito y Transporte de la ciudad de Buenos Aires, “los taxis sólo pueden levantar pasajeros en la calle, en las paradas y por teléfono, mail u otros medios, pero siempre a través de radiotaxis, que deben cumplir con una serie de requisitos, como tener frecuencias de radio para operar, una antena, una central y cierta cantidad de operadores según el número de vehículos asociados”. Es decir, Uber no calificaría dentro de esas normas. Tampoco calificaba la aplicación Easy Taxi, que por ese motivo emprendió la retirada del mercado local.

Ya el 13 de abril de 2016, la Justicia porteña ordenó al gobierno de la Ciudad de Buenos Aires que, “de modo inmediato”, arbitre las medidas necesarias para suspender cualquier actividad que desarrolle la empresa Uber o cualquier sociedad bajo ese nombre y tipo de actividad. La empresa hizo caso omiso de la situación desconociendo el fallo y a su vez ofreciendo viajes gratis por una semana.

Al día de hoy Uber sigue operando de forma ilegal, aunque la justicia intervino los pagos por tarjeta de crédito, multa con $77000 a los conductores de uber y tienen inhibiciones en sus licencias de conducir de hasta 2 años.

Histórico

En Iberoamérica, el conflicto entre las empresas de taxis y los taxistas tradicionales contra Uber ha sido intenso en España, donde el servicio ha sido cerrado. Así mismo, este enfrentamiento se ha extendido a países latinoamericanos como Colombia, México, Argentina, Chile, Costa Rica, Uruguay y República Dominicana, entre otros. Incluso, se han registrado casos de amenazas y violencia física de los taxistas contra conductores y pasajeros de Uber.

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