“Usina nocturna”, Clásicos del terror con música en vivo

Luego de la inauguración del Ciclo con la proyección “El fantasma de la ópera” junto al proyecto musical “King Koya” de Gaby Kerpel, compositor de la música de Fuerza Bruta,  donde asistieron alrededor de 500 personas, el sábado 19 de abril La Usina presentó “Nosferatu” del director Murnau , año 1922,  musicalizado en vivo por el guitarrista Fernando Kabusacki y  el “Ensamble de Violoncellos Arre!”.

Este renovado centro cultural ostenta sus luces modernas y su fachada con olor a ladrillo pintado, mientras no deja de ser un déjà vu del siglo XX. “La Usina tiene una arquitectura sumamente sugestiva para crear un ambiente espectral propio del cine de terror”, dijo Gustavo Mozzi, director artístico de la Usina y el hombre detrás de la idea original.  Los muros y la escalera de piedra aún conservan sus rastros centenarios y la vía de tren que atraviesa la calle empedrada sigue casi intacta, como si todavía esperara la carga de carbón para la generación de energía.

Poco le faltaba a la noche cuando llegó Fernando Kabusacki, con su guitarra colgada a la espalda. Lo acompañaban dos músicos más: un pianista y el chelista Claudio Peña, director de Ensamble de Violoncellos Arre!. Entre manos y piernas, lograron llegar al extremo del salón: había gente por todos lados. En los asientos, en el piso, parada, acostada, en las escaleras, en los pasillos. Pocos hubieran creído que ese mismo piso albergó una docena de calderas cien años atrás.

La noche ya había caído, cuando se apagaron las últimas luces del edificio. Las luces rojas parecieron incluso menos brillantes cuando la pantalla se pintó de negro: “Nosferatu: a symphony of horror”. Los tres músicos se sentaron mirando la película, instrumentos entre piernas. Su música sinfónica enseguida inundó las paredes, y les dio vida a los actores en blanco y negro. “Viaje apresto amigo, a la ciudad de los fantasmas”.

El público enmudeció durante toda la película. Los ojos pegados a la pantalla, los cuellos largos buscando ver mejor. “Elegimos los sonidos según lo que nos va pareciendo en el momento”, contó Kabusacki sonriendo por los aplausos recibidos, “todo es improvisado, la película es la partitura”.

El proyecto de Gaby Kepler no esperó a que anocheciera aún más. Con un gorro coya de grandes pompones y teclado en mano, comenzó su proyección de música e imágenes con su producción “King Coya”, desde los Andes del norte argentino, es la versión imaginaria y digitalizada de Kerpel, que fusiona cumbia tradicional colombiana y folklore argentino con música electrónica. Los más jóvenes bailaron con la fusión de ritmos latinos y electrónicos. Los brazos estirados buscando el techo, mientras una cámara en vivo proyectaba el movimiento de los dedos del artista sobre el teclado.

Pero el Ciclo del terror continúa, el 14 de Mayo a las 20.30 se proyectará la película “La caída de la casa Usher” sobre la mágica arquitectura del edificio acompañada de la música de la National Film Chamber Orchestra + Ensamble de Violoncellos Arre!. Como siempre a partir de las 22.30 se da inicio al DJ Live Set.


Usina del Arte – Av. Pedro de Mendoza y Caffarena

 

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