“Para nosotros este es un día histórico porque venimos pensando y preparando esta red desde 2006. Nos impulsa como directores de casi 30 festivales seguir generando nuevas pantallas para afianzar el espacio necesario para la difusión del cine independiente argentino”, afirmó Federico Ambrosis, miembro de Rafma y director del Festival de Cine Latinoamericano de La Plata (Fesaalp).

Por otro lado, Ambrosis anunció que entre los objetivos inmediatos de Rafma está en “hacer un gran encuentro federal de festivales en el próximo Festival de Mar del Plata, organizar un ciclo de cine infantil con los 24 cinemóviles del Incaa para que lleguen a lugares donde nunca llegaron, y seguir sumando nuevos festivales y muestras a nuestra red”.

Nueva red de festivales y muestras audiovisuales de Argentina

Los miembros de Rafma destacaron la importancia de los más de 100 festivales que existen en el país como pantallas de difusión, espacios de diálogo y encuentro entre los artistas y el público, pero especialmente como vehículos del cine hacia ciudades y localidades donde era escasa o casi nula la llegada de películas argentinas.

Integran la Red Argentina de Festivales y Muestras Audiovisuales la mayoría de los festivales que se realizan en el país, como ANIMA, Festival Internacional de Animación de Córdoba, BARS, Festival Internacional de Cine de Terror, Fantástico y Bizarro Buenos Aires Rojo Sangre, CARTON, Festival Internacional de Cortos de Animación La Tribu, y DERHUMALC, Festival Internacional de Cine de Derechos Humanos.

A ellos se suman Escobar de Película, Festival de Cine Inusual de Buenos Aires, FESAALP, Festival de Cine Latinoamericano de La Plata, Festival Cineminuto Córdoba, Festival ImageneSociales La Rioja, Festival Jujuy Cortos, Festival Internacional de Cine Independiente de Cosquín, FLVR Festival Latinoamericano de Video y Artes Audiovisuales de Rosario y La Nave de los Sueños, entre muchos otros.

“Se trata de un encuentro entre gestores culturales que hace tiempo nos reunimos para aunar esfuerzos, voluntades e intercambiar ideas”, destacó por su parte Carla Briasco, directora del Festival de Cine de Cosquín (Ficic), mientras que Julio Colagero, del Festival de Cine de Tapiales, sostuvo que lo que los junta “es la pasión por el cine y la necesidad de darle difusión a la obra de nuestros cineastas”.

Por su parte, el gerente de Acción Federal del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (Incaa), Félix Fiore, sostuvo que en el país hay casi 100 festivales de cine financiados por ese organismo y subrayó que “el objetivo es acompañar la construcción de un espacio de vinculación entre el cine y la gente. Un espacio muy importante para los espectadores, pero también para los productores que exhiben allí sus películas”.

“En el último año un total de 450.000 espectadores asistieron a las funciones en los distintos festivales argentinos, lo cual es mucha gente. Además creo que no hay ninguna provincia del país que no tenga su propio festival, y eso es un logro de las políticas federales del Incaa que buscan fomentar un circuito de exhibición federal”, agregó Fiore.

Los organizadores del evento invitaron además a la actriz y cineasta Mónica Lairana, autora del corto “María”, y a Manuel Abramovich, director del filme “La reina”, ambos con un extenso recorrido por numerosos festivales locales e internacionales, a compartir con el público sus vivencias y su opinión sobre la importancia de esta red de festivales y muestras para los cineastas argentinos.

“Uno se siente honrado al ser invitado por un festival porque te da la oportunidad de exhibir tu película en espacios muy lejanos. Es muy importante el encuentro con otros cineastas, productores y guionistas, pero especialmente la posibilidad de tener una devolución del público que ve tu película. Eso es lo más valioso, porque uno busca comunicar algo y eso sólo puede completarse con el otro”, destacó Lairana.

En ese sentido, Abramovich señaló que “es muy bueno estar en una sala y sentir esa energía de las sensaciones que provoca tu trabajo en los espectadores”, a lo que Lairana añadió que “sus opiniones y reacciones, al igual que el espacio que te otorgan los festivales, también legitiman en parte tu trabajo como realizador”.

Luego fueron exhibidos fragmentos del documental “Favio, Crónica de un director”, de Alejandro Venturini, que surgió de una larga entrevista en la que el director de “Soñar, soñar” habla de su vida y la pasión por el cine, y del filme fantástico “Daemoniun”, de Pablo Parés, un proyecto que nació como una serie por entregas para internet y que ahora, en su versión de largometraje, será exhibida en varios festivales nacionales.

Las razones porque hay qeu apoyar a los festivales, es porque son una parte histórica y dinámica de la cadena de valor de la industria del cine en el país. Aportan de manera material y simbólica un flujo de producciones cinematográficas que nutren tanto a directores, guionistas, realizadores como a público en general del estado del arte a nivel mundial. Además, garantizan y difunden el Derecho a la Diversidad Cultural consagrado por las Naciones Unidas. Son emergentes de la sociedad civil que promueven a través del cine los valores de la tolerancia, la diversidad, la multiculturalidad y las conductas asociativas y solidarias. Sin festivales sería imposible ver en salas comerciales las miles de películas que los festivales estrenan en el país y cuyo acceso a salas comerciales o cadenas es vedado por la dinámica de concentración de pantallas y las cuotas de cine de Hollywood. Por último, es un encuentro de productores y cineastas que permiten generar nuevos proyectos.